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Qué estructura debe tener el currículum

Un currículum vítae completo debe tener una serie de secciones fijas:

  • Encabezado: en la parte superior de la página, aquí aparecerá al menos nuestro nombre en negrita y es recomendable que esté la fecha.
  • Datos personales: en esta parte se indicarán el nombre completo, apellidos y los datos de contacto, tanto el teléfono como el correo electrónico, incluso la cuenta Twitter personal.
  • Formación académica: esta sección debe explicitar qué estudios se han realizado, cuándo y los centros en los que se han cursado esos estudios. Sólo hay que incluir los que sean relevantes para el puesto de trabajo.
  • Experiencia profesional: detallar qué puestos de trabajo se han desempeñado, las empresas en las que se ha trabajado, las funciones desempeñadas y las fechas.
  • Idiomas: esta sección actualmente es imprescindible en cualquier currículum. Hay que indicar los idiomas que se conocen, el nivel alcanzado y los títulos que se hayan logrado.
  • Informática: saber manejar herramientas informáticas es de vital importancia, de modo que hay que indicar qué conocimientos informáticos se poseen, así como el nivel alcanzado en ellos.
  • Se pueden añadir otras secciones en las que se indiquen si se han tenido premios, reconocimientos, si se ha publicado algún trabajo, etc.

Dentro de cada una de estas secciones que suele incluir el currículum vitae es posible añadir la mayor parte de la información de la que disponemos para introducir en este documento. Lo más importante es que toda la información quede perfectamente estructurada para la sencilla interpretación por parte de su destinatario.

Si no tienes mucha experiencia elaborando CV's te recomendamos que utilices las plantillas de currículum gratuitas que aquí te proporcionamos, pues todas ellas cuentan ya con esta estructura que necesitarás para que tu formato de cv incluya toda la información que una empresa podría interesarse en conocer. Para ello te recomendamos que no alteres los apartados preestablecidos, únicamente editarás los campos que incluye esta presentación con tus propios datos.

Ejemplo de apartado claro de la estructura de un currículum

Pero si prefieres redactar tu CV desde cero, he aquí más detalles sobre cada sección que debe tener dentro de la estructura:

Formación academica

Esta sección detallará los logros academicos conseguidos. Lo ideal es presentarlos en orden de importancia, siendo el titulo más relevante el primero en aparecer.

Otros titulos

Dentro del apartado “Formación académica” se puede incluir una sección diferenciada en la que se expongan los títulos académicos complementarios a la formación reglada tradicional (universidad, bachillerato, etc.). Es conveniente tener siempre en cuenta a qué empresa y a qué puesto de trabajo está dirigido el currículum, de esa manera se podrá enfatizar y subrayar aquellos títulos que estén relacionados con el trabajo al que se desea optar o que, en su defecto, puedan ser útiles y refuercen la tarea que se desempeñaría en ese puesto.

Se deben incluir los títulos, seminarios o cursos que hayan servido para completar la formación universitaria o bachiller, aquellos que hayan reforzado los conocimientos o habilidades adquiridas con anterioridad, proporcionando una especialización o la actualización de conocimientos. En esa relación de títulos, hay que indicar el centro donde se realizaron esos estudios complementarios, el lugar y las fechas.

No se deben incluir en el currículum vítae títulos que no tengan relación alguna con el puesto al que se aspira, puesto que añade información innecesaria que lo único que consigue es alargar la extensión del documento o, en el peor de los casos, causar una impresión contraria a la deseada.

Experiencia profesional

En la sección “experiencia profesional” se refleja de una manera clara y concisa la experiencia que pueda estar relacionada o tenga interés para el puesto al que se quiere optar. No hay que olvidar que en la enumeración deben aparecer claramente las empresas para las que se ha trabajado, así como las fechas, y qué tareas se han desempeñado en cada una de ellas. No se trata de escribir una retahíla de nombres, sino de elegir los más adecuados para nuestros fines.

Es importante reseñar, de forma escueta pero clara, los logros conseguidos en los trabajos anteriores para que quien lea ese documento sea consciente de las cualidades positivas que el candidato o la candidata pueden aportar a la empresa. Estos datos positivos ponen de manifiesto el potencial y las capacidades de la persona que ha enviado ese currículo. Siempre se debe evitar mencionar puestos de trabajo que no aportan información relevante, o momentos conflictivos.

En el caso que la experiencia laboral sea muy amplia y relevante se puede priorizar esta parte en la redacción del currículum; en caso contrario, si no se tiene mucha experiencia (o es nula), es importante que se ponga más énfasis en la formación académica.

Idiomas

La sección en la que se deben especificar los idiomas que se conocen es fundamental para que un currículum sea tenido en cuenta en la actualidad. Se han de listar qué lenguas se conocen así como el nivel alcanzado en cada una de ellas: lengua materna, bilingüe, básico, etc. Como en el resto del currículo, la información que se dé tiene que ajustarse a la realidad, no hay que falsear o magnificar los conocimientos.

De la misma manera que en el resto del documento, es conveniente ordenar los idiomas según el valor que le de la empresa: si requiere uno en particular, éste irá el primero.

Si se posee algún título oficial o reconocido en el que conste el nivel alcanzado, es muy recomendable que se indique con claridad en este apartado, junto con las fechas de obtención del mismo y el centro o institución que lo expidió. En caso de poseer varios títulos del mismo idioma, sólo hay que incluir el de mayor grado.

Por último, las estancias en el extranjero -relacionadas con estudios de idiomas-, o haber estado viviendo de manera continuada en otro país con una lengua interesante para la empresa también debe quedar plasmado en el currículum.

Informática

El apartado en el que debemos describir nuestros conocimientos informáticos -esta sección debe aparecer en todo currículum que quiera ser valorado positivamente- puede aparecer antes que los idiomas, si se tiene un nivel superior en éste y desea darle más importancia.

Hay que nombrar cada uno de los programas o tecnologías que se saben manejar y es necesario que se explique el nivel alcanzado en cada uno de ellos. Por norma general, los niveles se miden por una escala que es, de menor a mayor: usuario, usuario avanzado, profesional, experto.

Conocimientos de informática en el CV

Si se posee algún título que reconozca esos conocimientos, tiene que aparecer claramente en el documento. Si existen varios programas similares en características o manejo, pueden agruparse en un epígrafe conjunto, por aplicaciones: quien sepa trabajar con procesadores de texto, hojas de cálculo o Internet, puede agruparlo en la categoría “ofimática”; la persona que sepa utilizar el Dreamweaver, el Photoshop o el Freehand, puede elaborar el epígrafe “diseño”.

El hecho de dominar algún programa, aplicación o tecnología que tenga especial interés para la empresa o que ésta la demande como requisito deseado implica necesariamente que aparezca en la parte superior de la sección, puesto que el currículum está escrito exclusivamente para esa empresa.

Otros datos de interés

La sección en la que aparecen “otros datos de interés” suele ser la última que se redacta en el currículum vítae, y en ella se deben poner los conocimientos o habilidades que no hayamos podido incluir en ningún apartado anterior y que tengan relación o puedan ayudar a mejorar el currículo. Es importante reflexionar acerca de las cualidades adicionales que se desean añadir para que éstas cuadren con las expectativas de la empresa. Ejemplos de estos datos pueden ser si se tiene o no el carnet de conducir, la disposición para viajar o cambiar de residencia, la disponibilidad horaria, etc.

También puede ser de utilidad mencionar conocimientos o actividades que no hayan sido nombrados con anterioridad y que puedan ser positivos para el puesto de trabajo, como puede ser la asistencia a cursos, o seminarios, la pertenencia a colegios profesionales, premios o becas, etc.

Esta sección no es obligatoria, si la persona que está redactando el currículum considera que la información que ha dado es suficiente, que todos sus logros, experiencia y conocimientos están reflejados en el resto del documento, y que no le va a ayudar añadir más información -sino más bien puede distraer la atención- puede obviarla.

Refencias

Las referencias en un currículum vítae son documentos escritos por superiores de las empresas en las que se ha trabajado con anterioridad y que describen, de manera positiva, qué funciones se desempeñaron en el puesto de trabajo, qué retos surgieron y cómo se resolvieron, que aportó esa persona a la empresa y qué cualidades la diferencian del resto de trabajadores y trabajadoras, que puedan resultar positivas para el nuevo trabajo. Para ello es recomendable que quien escriba esa referencia sepa cuál es el trabajo al que se presenta la referencia, así podrá ajustar su texto a los parámetros deseados por la empresa que lo ofrece y se conseguirán mejores resultados.

La norma general es pedir tres referencias por cada candidatura. Es recomendable que las personas que las firmen tengan, o hayan tenido, un cargo de responsabilidad, pues han de autentificar que son ciertas las informaciones que se dan.

También se pueden pedir referencias a personas cuya categoría moral o estatus social sea suficiente para refrendar su documento: profesores universitarios, personas importantes en el mundo empresarial, dirigentes de asociaciones, etc.

Adjuntar estas referencias al currículum le da mayor veracidad y consigue que sea más relevante que el resto de candidaturas.




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